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Con su romántico porte, despierta la curiosidad de los turistas,  un llamativo bus,   cuyo pasaporte técnico refiere que se trata de   un  Routemaster RM 317, tipo double decker, con factura inglesa, celeste y gris.

El  anacrónico ómnibus, permanece   basificado en la avenida  de  San Martín y Fadul,  frente a la Oficina de Turismo,  en la municipalidad  de  Ushuaia, Tierra del Fuego. Este   museo rodante, resume en su carrocería, de manera gráfica,  la historia pasada y actual del  origen de este pueblo,  y vivencias de su patrimonio turístico.

El double decker,  joya motriz en estos tiempos, acomoda en sus dos pisos a más de cuarenta turistas, los cuales durante el viaje, disfrutan de una  panorámica de  la ciudad y de los servicios  de la  guía profesional  Mónica  Barbato , que  va  describiendo  cada detalle del paseo,  como si aplicara pinceladas a un  colorido fresco.

Lejos de resultar un paseo tedioso, el interés de quienes viajan a bordo de este vehículo, se mantiene motivado con las narraciones de  su guía,  en los idiomas  inglés  y español, las pautas entre su relato, ella las ameniza  con los   fragmentos de  tangos , de  conocidos  temas del  inmortal   Piazzolla.

 

Luís Vuoto, quien es  el  esposo de Mónica, además de  gerente de esta empresa y  el conductor del  ómnibus,  posee otro mérito: Cuando muchos calificaban de descabellado  el proyecto, y era atacado por los escépticos, que le  auguraban un fracaso comercial,    este visionario,   fue de los  que   continuó amasando el sueño de ver  rodando el colectivo,  por las calles de su querida Ushuaia. El se  impuso, discutió,  defendió la idea y finalmente  ganó la lid,  contra sus    detractores.

 

La  gestión que brinda la Ushuaia Double Decker Tour,   nombre comercial de esta empresa familiar,  está apoyada por la Secretaría de Turismo Municipal, y por el Museo del Fin del Mundo. Cuando el ómnibus  fue reacondicionado para el servicio que oferta,  esta institución  facilitó  las imágenes para las gigantografías  que ilustran sus exteriores, y entregó  el material de la  galería  expuesta  en el interior del bus.

 

AL ENCUENTRO CON LA CIUDAD

Este colectivo, con sus más de cinco décadas de fabricado,  cuenta con una larga hoja de servicio. Realiza tres viajes diarios,  como promedio,   por un amplio sector  del casco céntrico de la ciudad, el cual se extiende por espacio de una hora.  El paseo  permite el acceso a las áreas restringidas  de la Base Naval , con sus históricas edificaciones, las más antiguas de la localidad, como lo  son,   los  talleres de la cárcel, el área administrativa y la vetusta  usina. También, su  panadería y  la réplica del faro del Fin del Mundo, que evoca la inmortal  novela de Julio Verne. El  faro  original,  fue emplazado  allá por el 1884,   por el Comodoro  Lasserre (fundador de Ushuaia),  y es la luz del mar, que desde entonces, guía al navegante por una región, tan accidentada.

 

Nos alejamos de este sector del itinerario,  acompañados  por  el  tema de Piazzolla, “Taquito militar” que es tarareado por muchos de los  turistas, a medida que el ancho vehículo sigue su derrotero.

 

Lentamente, el ómnibus de dos pisos  con su  amplia  puerta trasera, y el color azul grisáceo, que armoniza con los tonos sobrios ushuaiense,  sigue desplazándose  por   la calle Gobernador Paz ,  donde se domina la ciudad en todo su esplendor y  desde ahí,  accede  al Paseo del Centenario, área abierta,  que muestra  las cadenas de montañas como un cinturón pétreo circunvalando a Ushuaia.

 

A sus pies, la bahía y el canal de Beagle,  con sus aguas espejadas.  A pocas millas de  la costa, dos de  las islas más visitadas por los vacacionistas,  habitadas por los lobos marinos y los cormoranes, unas curiosas aves blancas y negras, que se  comparten el espacio de esos montículos,  los cuales han sido bautizados con los nombres de Isla de los  Lobos e Isla de los Pájaros,  sus únicos pobladores, en el extenso Canal de Beagle.

 

El puerto de Ushuaia se muestra en todo su esplendor, con su dinámica actividad comercial  y  recordamos que este enclave,   creció con  un ejército de inmigrantes. Hoy  sus espigones reciben embarcaciones de diferentes banderas,  que  mueven las exportaciones y las importaciones comerciales y  anualmente, arriban a sus radas,  buques de pasaje y cruceros transportando a  miles de turistas procedentes de todas las latitudes.

 

Así, vamos dejando atrás, al remolcador de salvamento Saint Christopher,   que tuviera un trágico destino,  cuando en 1954,  participaba, junto a otros,  en el reflote y remolque del vapor  Monte Cervantes, que desde 1930,  permanece hundido  frente al Faro Les Eclaireurs. El buque,  navegaba por esa zona,  con 1150 pasajeros a bordo y tras quedar  varado en un bajo, sufrió una vuelta de campana. La operación de rescate no resultó exitosa  y los restos sumergidos de la accidentada nave, continúan recordando la tragedia, que escribió la   última página en su diario de navegación.

 

De nuevo, las notas del tango, y escuchamos  el  patético tema  “adiós nonino”, que Piazzolla dedicara a su padre cuando supo de su muerte…

 

EL DOUBLE DECKER, LEYENDA RODANTE

Este símbolo inglés, modelo double decker,  se fabricaba  en color rojo,  e incluso algunos de estos  autobuses, fueron adquiridos en varias ciudades argentinas,  donde durante algún tiempo,  continuaron   prestando ese servicio al turismo local.

 

Entonces, conservaban  su color original,   que evocaba, a aquellos tiempos de la década del 60, en que las películas inglesas los mostraban,   atestados de pasajeros, rodando  por las calles de Liverpool o transitando por la Abbey Road y también   por las proximidades del Mercado de Pulgas. Su confiabilidad en el  servicio público, a lo largo de los años, se ganó la imagen del ” colectivo antiguo” por excelencia en todo el mundo.

 

Continuamos con el tour,  al encuentro  de los atractivos de  Ushuaia y del otro lado de la bahía, se recorta contra el horizonte, un grupo de viviendas de arquitectura uniforme. Muy próximo,  se destaca un obelisco blanco  en forma de cola de avión,   y más adelante, los terrenos altos, donde  estuvo operando el primer aeropuerto de Ushuaia. Al tiempo que nos acercamos a sus predios,

Mónica,  nos cuenta novedades acerca de los yámanas, una de las comunidades primitivos que habitaron este territorio.

 

La guía explica, que en 1860, se instaló el primer hombre blanco en Tierra del Fuego, el anglicano Thomas Bridges, quien como muchos visitantes,  se enamoró de esta tierra  y  aquí se quedó hasta el final de sus días.

 

Minutos más tarde, arribamos al  viejo aeropuerto y  unos minutos en ese enclave nos permiten tomar algunas fotos del impresionante entorno. Desde esta  posición,   contemplamos otra perspectiva  del litoral,  por encontrarnos en la parte opuesta de la ciudad,  que bajo el sol, parece envuelta en celofán.

 

Al  marcharnos del  lugar,  arrumbamos por la muy transitada  calle Malvinas Argentinas, a la derecha, se señorea  la casa Beban. Es una sólida construcción estilo patagónica, que perteneciera a un comerciante  croata y que a pesar del tiempo,  conserva su linaje, ahora es Centro Cultural  de Ushuaia.  Pasamos por el antiguo cementerio y luego por el monumento a los que perdieron la vida en  la guerra  librada en islas Malvinas.

 

La arquitectura del pasado, nos vincula al presente,  y lo confirma  una antiquísima  capilla que encontramos a la vera de nuestra ruta. Mónica nos explica que la original, fue edificada en 1898 y nos mostró su techado en chapa de hierro a dos aguas, y sus paredes de madera. Y  aunque ha sido reconstruida en su casi totalidad, debido al deterioro sufrido por el duro clima,  conserva la santidad de sus años mozos.  Del otro lado de la avenida, una vivienda antigua de grandes ventanales verdes, fue la primera Casa de Gobierno.

 

A todo tango,  con el conocido instrumental  “el choclo”,  reanudamos la última etapa del recorrido: La totalidad de los turistas se van  incorporando  a las visitas guiadas en los tres museos de la ciudad. En tanto, el  double decker,  remonta el camino,  para estacionarse en su base, en la avenida San Martín , a la espera de su próxima salida.

 

Esta prestación al turista, va uniendo a lo largo de sus recorrido plazas, museos, lugares históricos. Con un programa iniciado desde hace diez años, que le adjudica a este viajero del tiempo, la categoría de anfitrión, de quienes visitan a Ushuaia.

 

Texto y fotos: Puppy Castelló Herrera

Gentileza de  Revista Recorriendo La Patagonia